Se puede estar estresado sin sobrecargar el organismo
Nuestro cuerpo está diseñado para hacer frente a los factores estresantes cotidianos a corto plazo. Las respuestas al estrés cotidiano están coordinadas por el SNA (Sistema Nervioso Autónomo). En primer lugar, se activa el modo «lucha o huida» (el SNS) para ayudarnos a afrontar el reto. Una vez superado el reto, se activa el modo «descanso y reparación» (el SNPS).
Por ejemplo, antes de una entrevista de trabajo, puede que nuestro corazón se acelere o que de repente necesitemos ir al baño. Son señales de que el SNS está activado. Esto no tiene por qué evitarse.
De hecho, cada vez que nos movemos con flexibilidad entre el SNS y el SNPS, estamos entrenando al cuerpo para que se enfrente automáticamente a futuros factores estresantes.
El estrés puede acumularse en el organismo.
Los efectos del estrés corporal pueden acumularse en el cuerpo cuando el SNS y el SNPS no están equilibrados a lo largo del tiempo. Si no entramos en reposo fisiológico con regularidad, es como estar siempre en modo de emergencia sin pausas para reparar y reponer recursos. El cuerpo se agota poco a poco.