Las emociones nos conectan con nuestra intuición, nos guían hacia la seguridad y el placer a la vez que nos ayudan a evitar el peligro.
Las emociones no son lo mismo que los pensamientos, sino que se sienten en el cuerpo. Muchas personas sienten sus emociones en determinados lugares del cuerpo.
Por ejemplo, el miedo puede sentirse como mariposas en el estómago. La alegría puede sentirse como un calor agradable y energizante. La tristeza puede sentirse vacía o pesada. La vergüenza puede sentirse como una contracción en el centro del cuerpo.
Las emociones básicas se sienten en el cuerpo porque van acompañadas de cambios mensurables en las funciones corporales. Por ejemplo, cuando la frecuencia respiratoria es lenta y regular, tendemos a sentirnos felices y tranquilos. Si la respiración es lenta e irregular, tendemos a sentirnos tristes.
Patrones emocionales:
Las emociones son complejas, y los patrones emocionales de cada persona varían, pero comprender y trab
He aquí algunos patrones emocionales que pueden mantener los síntomas físicos:
1. Dificultad para aceptar o expresar las emociones:
Si intentas rechazar las emociones reprimiéndolas, estas pueden causar más problemas como tensión, estrés corporal o dolor. Cuando se aceptan y permiten las emociones, estas se mueven por el cuerpo sin causar angustia duradera.
2. Emociones no reconocidas:
Algunas personas pueden tener problemas para saber cuándo las sensaciones corporales son emocionales. Por ejemplo, muchas personas tienen la sensación de “dolor de corazón” cuando están pasando por un duelo. Si no reconoce que se siente triste, la persona puede interpretar este sentimiento como un doloroso dolor de estómago.
3. Ahogar los sentimientos:
El cuerpo puede crear inconscientemente síntomas como la disociación o el dolor para bloquear las emociones intensas.
4. Emociones intensas:
Las emociones fuertes pueden amplificar las sensaciones físicas y provocar síntomas más intensos.