En el cerebro existe una red inmunitaria especial denominada sistema neuroinmune.
El sistema neuroinmune parece tener un trabajo específico: activar un programa conocido como enfermedad.
Cuando este programa está activado, afecta a cómo nos sentimos y cómo actuamos. Nos sentimos cansados y con pocas ganas de socializar. Sentimos el fuerte deseo de quedarnos en la cama y evitar a la gente.
A veces el programa de la enfermedad no se apaga cuando debería.
Esto suele ocurrir en dos situaciones:
- Cuando la gente se esfuerza demasiado después de estar enferma (normalmente personas ocupadas o perfeccionistas).
- Cuando la gente tarda mucho en volver a su rutina habitual después de estar enferma.
La neuroinflamación hace que nos sintamos desgraciados. Pero hay buenas noticias. Los estados positivos, como la compasión y la relajación, también influyen en nuestro sistema inmunológico y tienen el potencial de reducir la neuroinflamación. Tiene sentido que nuestro sistema tenga sus propias claves para desactivar el programa de la enfermedad y cambiar las cosas en una dirección más positiva.
Para ayudar a tu cuerpo a desconectar el programa «enfermedad»,
- Encuentra un equilibrio entre el descanso y la vuelta a tus actividades normales. El reposo es importante para la curación, pero el cuerpo también necesita señales de que la enfermedad ha desaparecido.
- Entre las claves más poderosas se incluyen volver a la rutina, comer alimentos nutritivos, pasar tiempo al aire libre y salir con amigos.
- La relajación fisiológica y un ciclo regular de sueño-vigilia también influyen en nuestro sistema inmunitario y pueden reducir la neuroinflamación.