¿Te parece bien el cambio?

Cambio e incertidumbre.

Cuando la enfermedad llega a nuestras vidas, a menudo nos obliga a darnos cuenta de lo poco que controlamos.

Antes podíamos confiar en nuestro cuerpo. Pero ahora es difícil predecir lo que nos será posible mañana, la semana que viene o el mes que viene.

El tiempo cambia. Los objetivos parecen más lejanos.

Los papeles y logros en torno a los cuales hemos construido nuestras vidas e identidades pueden empezar a sentirse como si pertenecieran a alguien totalmente distinto.

Incertidumbre médica y científica

Esta pérdida de previsibilidad da lugar, naturalmente, a la preocupación por el futuro: si las finanzas se mantendrán, si los planes podrán seguir desarrollándose, si la vida volverá a ser algo familiar.

En respuesta, a menudo recurrimos a la medicina y a la ciencia, con la esperanza de que nos den claridad sobre lo que viene después. Sin embargo, a veces las causas y la naturaleza de los síntomas van acompañadas de una incertidumbre que las pruebas y los diagnósticos médicos no pueden resolver fácilmente.

Los resultados de las pruebas médicas suelen ser normales y los resultados de los estudios científicos suelen apuntar a generalizaciones, pero pueden ser difíciles de aplicar con seguridad a la situación de un individuo.

Incertidumbre corporal

Un cuerpo con síntomas puede parecer desconocido, extraño y provocar ansiedad.

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La experiencia de Terence

Aceptar el hecho de que, aunque hoy me sienta mejor, puede que más tarde me sienta un poco peor, ha sido importante.

Sin embargo, si observo mi progreso a lo largo del tiempo, lo cierto es que ha sido un avance constante. Ha sido importante observar el panorama general de la recuperación, en contraposición al panorama cotidiano que estoy acostumbrada a observar cuando me recupero de una enfermedad común como la gripe.

Mientras que al principio estaba en un estado de pánico y confusión por los síntomas, ahora puedo asegurarme de que esto pasará y me sentiré mejor.

Surfear las olas de los síntomas

Picture of a person doing a child's pose on a bolster. Their knews are apart and feet together, buttocks resting on ankles. Shins pressing into the floor. beding at hips to spread front of abdomen along bolster. Head down with forehead resting on a folded blanket. Arms crossed at the elbows and resting above the head.

Puede ser útil pensar en la vida con síntomas fluctuantes a través de la metáfora del surf en el océano. Un surfista no intenta controlar las olas, no puede. En lugar de eso, aprende a moverse con ellas. Las olas siguen llegando, pero el surfista encuentra el equilibrio ajustando sus movimientos, permaneciendo presente y trabajando con el ritmo del agua, no contra él. Con el tiempo, adquieren la destreza para capear las olas, seguros de que pueden mantener cierta distancia entre ellos y la turbulencia que hay debajo.

Tu cuerpo también está en constante cambio. Del mismo modo, tu relación con los síntomas no es estática: puede evolucionar. Con paciencia y cuidado, puedes encontrar formas de relacionarte con tu salud que te resulten más estables, más compasivas y menos abrumadoras. Un día te darás cuenta de que la forma en que experimentas tu cuerpo ha cambiado profundamente, no porque haya aparecido una solución o cura rápida, sino porque has aprendido a navegar por las olas con más facilidad.

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